Traductor

lunes, 30 de diciembre de 2013

Silencio Cap 4

Bueno, este capítulo no me gusta, lo he escrito muy deprisa y no me ha quedado como yo esperaba.

CAPÍTULO 4

-Sawyer, quitate la camisa, ahora.

-Vas demasiado rápido, Romeo.

-Sawyer.-El mencionado se desabrochó y quitó la camisa.

-Date la vuelta, rápido.-El árabe miraba la marcada espalda, ¿buscando algo?-Sawyer, cuando te hiciste esta cicatriz, parece muy reciente.

-Ahora no tenemos tiempo-el hombre mas alto también parecia pensar- quitate la camisa tu tambien.-Le dijo mientras pasaba la mano por la cabeza del arabe y le despeinaba el cabello. Sawyer se desabrochó el botón del pantalón vaquero.

-Hola señores- agitó su respiración. Pero el corazón pareció que se le paraba al ver que no eran los hombres de Dharma, sino la ancianita encantadora dueña del motel, la cual abrió los ojos como si se le saliesen de las orbitas al ver la escena: los dos hombres que parecian estar... ya sabeis.

-Disculpe, esto no tiene mirilla...

-No pasa nada caballeros. Venia a darles estos papeles y un par de llaves de repuesto de las habitaciones. En la primera planta hay ua cocina que usan todos los inquilinos. Si tienen algún problema técnico llamen a este número-le tendió una tarjeta- Gracias por hospedarse en el motel Merry's.

El rubio cerró la puerta.

-Te han puesto un localizador-dijo el árabe.

-¿Qué? ¿Cuándo?

-No lo sé. Pero si tu lo tienes puesto, yo tambien.

-¿Sabes como quitarlo?

-Date la vuelta-el de piel más morena palpo la cicatriz. -¿Tienes una cuchilla de afeitar?

Suspiró-Sí, un momento.

El arabe cogió la cuchilla y la acercó a la incisión.- No te dolerá demasiado-dijo.

El rubio grito un poco-¿Que no me va a doler?

-Eres un nenaza.-sus labios dibujaban ahora una sonrisa.- Ya casi esta. Cuenta hasta diez.-le dijo mientras cogia una aguja e hilo.

El otro lo hizo, no sin gruñir y quejarse antes.

-Me toca.-dijo el árabe.

Sawyer se sorprendió al ver todas las enormes cicatrices y heridas de bala que tenia Sayid.- ¿Cual es?

-Esta bajo el hombro derecho, ahí tenías el tuyo.

-¿Esta?

-Me imagino.

El árabe no rechisto y Sawyer le extrajo algo parecido a una tarjeta de memoria de un teléfono móvil aunque más pequeño.

-¿Todas son del ejercito?- Preguntó Sawyer, aún detrás de Sayid.

-La mayoría. -bajo la cabeza- Otras de torturas.

-¿Cual fue la peor?

El árabe se dio la vuelta, quedando enfrente de Sawyer.- Esta-dijo señalándose una cicatriz ,muy próxima-demasiado quizá-al corazón-me dejo un mes en coma.

-Lo siento tío.

-Ya esta superado. Por lo que veo no te han disparado muchas veces-sonrió-eso es bueno.-Ambos hombres rieron. Después de las risas un silencio , extrañamente cómodo, ocupó el lugar que acabaria con los dos hombres dejándose llevar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario